FacebookFacebookTwitterTwitter

La rebelión de las cosas

Alicia Genovese, autora de Aguas (Del Dock, 2013) y La contingencia (Gog y Magog, 2015), entre otras obras, comparte con nosotros poemas de su último libro La línea del desierto (Gog y Magog, 2018).

SandraRamos[5]Sandra Ramos

 

 

Las cosas perdidas

 

¿Cuál es el lugar donde las cosas
se pierden?
Guardé un cutter en una caja,
pero olvidé la forma de la caja;
desde su cueva me estará mirando
dar vueltas al buscarlo. Oh cutter!
Yo estoy en una cueva también
y por arriba pasan mastodontes,
inexplicables deseos,
reptiles viscosos del tamaño
de una habitación. Estoy en el lugar
donde las cosas
se pierden;
escasos desplazamientos
y la señal comunicativa
reducida al mínimo.
Esto es negro, esto
blanco, me digo
y la clasificación tranquiliza
como lo que cabe
ordenado en una maleta.
Lo necesario, lo actual
y en uso; solo lo suficiente
para un viaje,
digamos un repliegue.
Esto negro y esto blanco,
pero en las gamas intermedias
el no saber. El universo
no es tan escueto,
brilla en los descartes,
respira en la descolocación.
Estoy descolocada y viajo
hacia el fondo de una caverna
donde la especie conjuraba
bramidos de bisontes.
Ir, volver
no es el mismo camino.
Abrir, cerrar
¿dónde estará la llave?
la dulzura abre
la violencia cierra.
Esta flor de cactus
tuvo abierta la desmesura
de su única noche
y apagada ahora
arrincona su agua.
Cuevas, casas, cajas,
estoy en el lugar
donde las cosas
se pierden.

 

 

La rebelión de las cosas

 

¿Escuchaste a las cosas hablar?
¿murmurarte su calma
cuando entrás a tu casa?
vasijas, libros, piedras recogidas
una muchedumbre por los estantes
te interpela.
¿Las escuchás rebelarse?
¿decirte de tu alteración
al manipularlas?
se vuelca la sartén
se derrama el aceite y pudo
haber sido una catástrofe.
¿Escuchaste a las cosas hablar?
a veces incluso dar lecciones,
de termodinámica con la vibración
que las desliza,
con el calor
que las hace intratables,
o de astronomía
cuando una planta te indica
por su palidez el exceso
de luz, las entradas
del sol, según las épocas.
Maestras silenciosas del azar
y los cambios, en la repetición:
es julio y ya están abriendo
los pimpollos de jazmín.
Limpiaste de hojas el cantero
y sin buscarlo creció un helecho.
Un círculo de irregularidades
a cada instante te convoca;
verdadera academia
socrática de la convivencia.
Cada perla hallada, un mundo
completo y orgánico.
Cada día afinar
la escucha.

 

 

Amplitud térmica

 

Lejos de casa, sin auto
en una ruta de road movie
espero
a la sombra escasa de una acacia
con espinas enormes adaptadas,
espero
al único ómnibus
que puede trasladarme,
cargarme entre alientos pesados
y butacas pringosas que agradeceré.
Adaptada espero
como esa plantita del desierto,
que por ahorrar energía
no produce hojas,
se basta con los tallos para proteger
su reserva húmeda del aire hostil.
La hostilidad en esta
amplitud térmica
que calcina o congela.
Todo lo que viene se va
todo lo que comienza se destruye.
Ninguna constancia en el afuera,
ninguna paciente regularidad,
pero ahí estaba ella en su verde
a la hora de más sol.
Nada dispendioso
todo a cuentagotas.
Con sus reacciones
de sobreviviente, me entiendo
y su carencia me deshabita
y su gota es limpia en medio del polvo.
Con la espina de su verde
me alejo del desierto.
Todo lo que viene se va
todo lo que empieza se deshace.
El ómnibus ya se bambolea
por la curva de la ruta que lo trae,
retrasado desarma
lentamente
la neblina de arena.
Cuando deshaga la mochila
estaré lista
para la amplitud.

 

 

Diario de viaje

 

Irse lejos
para encontrar lo propio.
Atravesar los cruces
más cerrados,
hacer un camino
por donde solo el viento
pasa,
donde se eligen pocas cosas,
menos, cada vez.

En el lugar impensado
estará tu corazón
olfateando con hambre
una casa
sin puertas.

Notas relacionadas

Lucía De Leone, autora de la reciente compilación de colaboraciones periodísticas de Sara Gallardo, Los oficios (Excursiones, 2018), entre otros libros, comparte con nosotros un ensayo sobre Clarice Lispector, en la semana de su aniversario.

Alejandra Correa, autora de Los niños de Japón (Recovecos, 2010) y Maneras de ver morir a un pájaro (La gran Nilson, 2015), entre otras obras, comparte poemas de su libro Donde olvido mi nombre (Alción, 2005).

Paula Tomassoni, autora de Leche merengada y de Pez y otros relatos, comparte con nosotros un adelanto de su nueva novela Indeleble publicada por EME editorial.

Dos poemas del último libro de Cristian De Nápoli, Antes de abrir un club (Zindo & Gafuri, 2018), y un inédito del libro El pájaro rodante.

Joaquín Valenzuela, autor de La caracolera (Ediciones en Danza, 2016) y Sombra de agua (Griselda García Editora, 2017), entre otros libros, comparte con nosotros tres poemas inéditos.

Tres poemas inéditos de Valeria Cervero, autora de Madrecitas (Barnacle, 2017) y Seres pequeños (HD, 2018), entre otros libros.

Pía Bouzas, narradora y autora de Un largo río (Gárgola, 2016), y Una fuga en casa (Club Hem Editores, 2018), entre otros libros, comparte con nosotros este relato inédito, tenso y grave, sobre la enfermedad de un hijo y la mirada de su madre.

Florencia Fragasso, autora de Extranjeras (Gog y Magog, 2005) y Melliza (Gog y Magog, 2018), entre otras obras, nos adelanta poemas de su próximo libro Veinte Sillas (Mágicas naranjas), ilustrado por Julieta Dolinsky. Se trata de poemas escritos a partir de ciertas resonancias de la infancia.

Ismael Cuasnicú, autor de En el mismo río (Modesto Rimba, 2017), entre otras obras, comparte con nosotros un fragmento de su novela inédita Bajo una voz de mando.

Jonás Gómez, autor de Equilibrio en las tablas (Mansalva, 2010) y Una percepción binaria del color (EMR, 2018), entre otras obras, comparte con nosotros tres poemas inéditos.