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Cuerpo solo

El reconocido filósofo, autor del exquisito Dios, el mamboretá y la mosca (Siglo XXI), comparte con nosotros estos poemas inéditos.

Cuerpo solo

.

Con el cuerpo tan solo como el alma.
………                                   Mastronardi

.

Sueña el cuerpo  -materia ensimismada-
mundos de tacto y piel; cuando regresa
mira de lejos, con plural tristeza,
su pecho, el pie, la mano abandonada.

Desde el cuerpo que sueña, una mirada
recorre soledades, y tropieza
con materia sin ansias: una mesa,
ese cristal bajo la luz callada.

Fabula el cuerpo mundos consentidos
por otras manos, voces y latidos,
pero es el sueño fantasmal esgrima.

Cuerpo solo entre cosas, irredento,
extraviado animal, perro sediento
de algún ángel carnal que lo redima.

 

Evocaciones

.

¿Quién era el niño aquel?
….
                  Américo Calí 

.

El niño que miraba aquella nube,
blanca criatura de la lejanía,
el  lento adiós azul de un largo día
y aquella niebla en que perdido anduve.

Viejo tiempo de ayer, te estoy llamando.
Busco tu luz, tu áspera textura,
y aquella piel, suntuosa desventura
que en el recuerdo sigo acariciando.

Tenue sabor, fragancias torrenciales,
un color, un desdén, un gesto ambiguo,
la luz del sol trizando los cristales:

Briznas de ayer que turban la memoria,
alegria y dolor de cuadro antiguo,
diabluras del azar, vida  ilusoria.

 

La cortada

Yo recuerdo esa calle, esa cortada,
bajo  el sol impiadoso, adormecida;
dádiva del azar, pero escondida,
inerme bajo el cielo y olvidada.

Yo era niño y entre por tu calzada
de adoquines ardientes, sumergida;
una quietud solar toco mi vida,
como vos, silenciosa y extraviada.

Por antigua tu luz no es menos cierta:
añoro tu fulgor, calle desierta,
tu mediodía  inmóvil, sin olvido.

Soy otra vez  el niño que camina,
y vos aquella luz que no termina,
mi patria oculta, mi rincón dormido.

 

Fábula del relojero (Imagen de mi padre)

.

 Eran las cinco en todos los relojes,
 eran las cinco en punto de la tarde.
…….
                  Federico García Lorca

.

Don Elín a las cinco (íntimo alarde)
aguzaba el oído  aventurero
y aguardaba la música, el pionero
aleluya triunfal de cada tarde.

Pronto cantaban  -gallo dividido,
grito multicolor- los esperados
y puntuales relojes, convocados
a una  región de tiempo suspendido.

La maquinaria, ya dispersa y una,
canción  total de la relojería,
eran ruedas y agujas de la luna.

Y Don Elín, ya ciego, ya vidente,
atesoraba, al declinar el día,
las reliquias secretas del poniente.

 

La lavandera Segismunda (Estampas de Flores Sud)

.

                    Sólo Dios es adulto.
…….
………………….…………Goethe

.

Pequeñita, casi enana,
así era  Segismunda;
una niñita errabunda
en el cuerpo de una anciana.

Al llegar nos dio sus claves:
procedía de Segovia,
y afirmaba ser la novia
del dueño de Gath y Chaves.

Siempre la he de recordar
perdida en el mundo vasto,
tan sola con su canasto
de ropa para lavar.

Ropa viene, ropa va,
y ella, lavando y lavando,
protestaba suspirando:
”¡Si yo tuviera mamá!”.

Oh inviernos sin cortesía
para un alma desdichada:
la ofendía el agua helada,
sus sabañones gemían.

Segismundita, criatura,
te juro: hablaré con Dios
y habrá también para vos
gotas de eterna dulzura.

Del cielo tendrás las llaves,
para rabia de Satán,
y los ángeles dirán:
“¡Señora de Gath y Chaves!”.

 

Celebración y elegía

¿Quien sabe que Juan Larreta,
filosofo intemporal,
esconde bajo el percal
un corazón de poeta?

Pensándote a la distancia
observo en tu pecho a un niño;
un ligero desaliño
fue tu máxima elegancia.

¡Ay, cuanto tiempo has sufrido
en tejer y destejer,
buscando el genuino ser
del objeto percibido!

Querías que la Verdad
te admitiera en su palacio:
¡Señor de la Identidad
del Tiempo y el vasto Espacio!

Todo cayo en el redil
de tu fervor conceptual,
y con astucia sutil
separaste el Bien del Mal.

Hasta que un radiante dia
se mostró elusivo el Ser,
y vos, para no ceder,
optaste por la poesia.

La Metafísica, al fin,
con suavidad se hizo a un lado,
y te dio el cielo estrellado
del Dante y Disepolín.

Fue espléndida tu jugada:
comprendiste, con razón,
que también es “precisión”
la vaguedad calculada.

Seguí, hermano, en esa veta,
para tu gloria infinita;
hasta Dios te observa y grita:
“¡Nunca es tarde, Juan Larreta!”.

 

El día feliz (Recuerdos de Flores Sud)

.

                   ……Un no rompido sueño,
       un día puro, alegre, libre quiero.
…………………………..Fray Luis de León

. ……             Tú has dicho mi nombre,
…..
         Tú me has mirado a los ojos.
(De la canción “El pescador de almas”)

.

Era un pájaro
que bajó a nuestro patio
como las alas del azar invisible.
Cuando al fin repartió sus obsequios celestes,
el pájaro agitó con prudencia inmemorial
sus tensas alas blancas,
nos contempló uno a uno,
a los grandes y chicos entregó la mirada que asignaron sus ojos,
sin duda en la justa proporción meditada hacía mucho,
y así empezó a cantar,
como si tuviera en su garganta otro pájaro más experto que  él,
memorioso, infalible.
Voló un la sostenido,
nubes de acordes lentos nos rodearon como una gran caricia sin recelo,
melodías  salvajes
borraron el  polvo de los muebles,
el óxido de la puerta entreabierta,
el moho de los días.
Y mientras arreciaba esa ráfaga de ultramundo
vinieron los vecinos,
dijeron que era justo
y entonaron un cálido aleluya.

El pájaro del que hablo sin embargo se fue:
sólo quedó en el aire
la densidad opaca del destino.
Lo que vi entonces fue una dádiva del crepúsculo:
baldosas agraciadas por el último sol.

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