FacebookFacebookTwitterTwitter

Una escritura de la resurrección

En Pequeña flor (Random House, 2015), Iosi Havilio escribe sobre el amor y la resurrección, en una fantástica tragedia de lo efímero.

 

 

Pequeña flor
Iosi Havilio
Random House Mondadori, 2015
128 páginas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una melodía de jazz sin cortes, que se dibuja como la espiral de una flor en la que el final vuelve  a ser el comienzo. Una novela estructurada como un pliegue sobre pliegue de sí misma, y en la que cada frase contiene la totalidad, pero asombrosamente leve, como los mismos pétalos de la flor que compone: livianos y a la vez trágicos. Tragedia de lo efímero, sin dramatismos, sin detenimiento excesivo, sin freno en la narración, sin poder levantar la vista de la lectura, como si, al hacerlo, nos perdiéramos algo de ese mundo que avanza por sí mismo, mientras el autor compone con sutileza una imagen que, rápidamente, cobra existencia independiente y nos observa, desafiante. Repentino extrañamiento ante un universo en el que lo real y lo fantástico están a menos de un paso de distancia, en una indeterminación que no es otra que la de nuestras propias vidas.

Vidas en las que siempre somos otros, confesión que hace explícita el narrador desde el comienzo: un misterioso incendio inicia la historia, obligando al narrador a ser otro que él mismo antes siquiera de que sepamos quién es.  A tal punto se volverá otro, que no se reconocerá a sí mismo, y cometerá un repentino asesinato contra su vecino sin encontrar razones claras para hacerlo. Improvisación, como una música ajena que nos atraviesa, de pronto. Porque acaso no seamos más que eso: intermediarios de una música que nos desborda, mientras el cielo se inunda de fuegos multicolores, “reminiscencias de una guerra lejana y espectacular”.

Otro es José cuando cava la tumba de Guillermo, enterrándose a sí mismo en ese movimiento, despojándose del que había sido antes del incendio -“Cavé con la potencia de dos hombres, embarrándome todo. Conté  treinta y seis paladas. Mi edad en tierra”- pero esta tumba nunca será ocupada,  ya que Guillermo, sorpresivamente, no habrá muerto. Es desde ese momento que lo que parecía ser su mayor destrucción, se transfigurará en el descubrimiento de un poder y en tema central de la novela: la resurrección.

También el amor muere y resurge, amor que para poder vivir, debe permanecer abierto a lo fantástico. Acaso por eso el amor de José con su esposa, dormido, reviva cuando se disfraza de alguien que no es él. O que es él, pero distinto. Su último acto será una prueba audaz, con la esperanza de que, sobre el terreno árido que cultiva, resurja como una flor solitaria. Milagrosa. Si no lo hace, al menos habremos vivido intensamente, y moriremos con una mueca de placer en el rostro, mientras de fondo suena “Petite fleur”.

Notas relacionadas

En su nuevo libro, Laura Arnés despliega un mapa de intensidades y desplazamientos de las afecciones lesbianas a lo largo de la literatura argentina.

En esta lectura que es al tiempo una sutil reflexión sobre la crítica en general, Panesi vuelve sobre la idea de crítica que hay en la obra de Giordano, a la que le son esenciales la afectividad y la polémica.

Cuando la ciencia despertaba fantasías de Soledad Quereilhac (Siglo XXI Editores, 2016), explora el vínculo entre ciencia, ocultismo y el modo en que puede volverse verosímil lo imaginario.

Las tres vanguardias. Saer, Puig, Walsh (Eterna Cadencia, 2016) de Ricardo Piglia indaga en las tres formas distintas de posicionarse en el campo literario en relación a la tradición y la vanguardia.

Una lúcida lectura crítica de Los espantos. Estética y postdictadura de Silvia Schwarzböck (Cuarenta Ríos, 2016)

En su último libro, Federico Galende nos ofrece una alternativa, una lectura que se arroja a la materialidad misma de la imagen.

En Tiresias (Las cuarenta, 2016), primera novela de Mario Perniola, el autor experimenta un mundo regido por dos nuevas divinidades y enigmas: la mujer y la escritura.

Una indagación en el género de las “clases” a partir del libro de Josefina Ludmer Clases 1985. Algunos problemas de teoría literaria (Paidós, 2016)

La reciente publicación del libro de Mark Fisher (Caja Negra, 2016) desbroza una serie de dilemas que exponen a nuestro presente de una manera descarnada.

En ESMA. Fenomenología de la desapariciòn (Prometeo, 2016), Martyniuk pone en práctica un intenso acercamiento a la experiencia del terror.