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Notas personales

Lisandro Rodríguez, actor, dramaturgo y director de La mujer puerca, Duros y Fassbinder. Todo es demasiado, entre otras obras, comparte con nosotros estas notas personales.

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Saque el espejo del baño. Me molesta verme. No es que me molesta. Es que no le encuentro mucho sentido a esa diaria convención hedonista e inútil.
¿Cómo se hace una obra, para qué, para quién? ¿Y qué sentido tiene?
Preguntas básicas que me acompañan todo el tiempo y que no logro encontrarle respuesta.
Gente muy querida me dijo alguna vez que era un niño punk.
Desde mi primer obra hasta la última. Lo siguen sosteniendo.
Lo niño ojalá sea por la ternura.
Lo punk ojalá sea por la irreverencia.
No creo que sea por ninguna de las dos.
Eso me asusta y me obliga a seguir pensando.
Pienso en la creación como un acto caótico, estallado y desorganizado de adentro hacia afuera y a la inversa.
Pienso la actuación como una forma de subversión empática, violenta e intuitiva, animal y deportiva.
Pienso la dirección como un acompañamiento definitivo, como una mirada prolongada, atenta y mansa.
Pienso la iluminación como un faro que siempre me espera.
Pienso la espacialidad y el contexto real o imaginario como algo inevitable que lo atraviesa todo.
Pienso la ropa como algo que nos protege del frío incluso del calor.
Pienso a las otras personas, las que acompañan el proceso privado, las que acompañan el proceso público, como almas en pena, tan desorientadas como yo.
Pienso a los teatros como espacios que hay que llenarlos de vida cada vez mas.
Pienso en el trabajo como algo inevitable hasta este instante, hasta que me decida finalmente por la panadería o la pizzería o la carpintería o el suicidio.
Pienso que nada tiene sentido hacia afuera aunque el afuera sea lo único que le da sentido a todo esto.

 

Apuntes personales para adentro:

- Esfuérzate para que algo suceda y verás cómo todo se vuelve demasiado útil, descartable.
- Asume la inutilidad de las cosas y verás cómo se transfigura tu circunstancia y se abre el mundo.
- Tensiona tu zona mas íntima y verás como eso nada tiene que ver con la creación.
- Ajusta lo que creas de tu instrumento y veras como las cuerdas saltan por el aire con altas probabilidades de lastimarte los ojos.
- No enjuiciar dentro de la escena mucho menos por fuera.
- A la conquista, siempre.
- Entender las posibilidades escénicas como hipótesis que podrán ser destruidas en segundos.
- Deseo conocer a las personas que me rodean, a los que constituyen cada trabajo y a mí mismo, cada vez, y no a través de preguntas y respuestas sino a partir del momento en que nos dejemos leer.
- Solo puedo conocer otras personas y a mí mismo cuando dejamos de hablar y de hacer y nos dejamos leer.
- La actuación no es otra cosa que estar al servicio de lo que nos duele y no podemos comprender.
- La actuación debería avanzar al silencio absoluto, al vacío total.
- El hecho escénico es una minúscula artesanía, por lo tanto se debe saber muy bien qué se le está ofreciendo al curioso.
- Teatro chamánico: cada uno es su propio maestro
- Teatro urgente, de nuevas imágenes: inútiles, nuevas, usadas y olvidadas.
- La actuación es tensión, movimiento luminoso hacia la sombra.
- Dirigir es decidir. Decidir es aceptar las consecuencias de un devenir trágico personal, grupal, mundial, penoso, subvertido, sublime.
- Un objeto y un objetivo en escena puede ser tan inservible como un/a actor/actriz y sus secuaces.
- Cada vez comprendo más a las personas que les da lo mismo hacer una obra de teatro que ir de vacaciones a Río de Janeiro para decir que fueron de vacaciones a Río de Janeiro, para decir que hicieron una obra de teatro.
- La tragedia del teatro: nosotros mismos.
- En Tailandia hay monjes que reciben dádivas y comida del pueblo. En Buenos Aires existimos los artistas del espectáculo.
- Todos tienen su kiosco. Yo defiendo el mío a pura contradicción.
- Los/as actores/rices se jactan y admiran su propia estupidez sin darse cuenta de su innata belleza.
- En Buenos Aires la dramaturgia o escritura teatral hizo desastres antológicos en materia de dirección.
- Para estudiar teatro cada vez habrá que tomar más distancia del mismo.
- Una vez me dijeron que una escena solo era posible de una sola manera. Mucho tiempo después me di cuenta de que eso era una verdad irrefutable en un mundo insoportable.
- El que quiera estar en la escena se pierde de muchas otras cosas.
- No hay peor enemigo que el maestro que cree estar haciéndole un bien a la humanidad; creyendo que es un maestro, creyendo que existe el bien.
- Alguien señalando con el dedo es gran candidato a director de transito.
- Los signos escénicos están todos inventados y a la vista. Solo es cuestión de síntesis.
- Espacio vacío sí, cerebros quemados también.
- …

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