FacebookFacebookTwitterTwitter

Nocturno de Aña Cuá

Tom Maver, autor de Marea Solar (Alción 2016; Alto Pogo 2018), nos adelanta tres poemas de su próximo libro Nocturno de Aña Cuá.

TOMtarkovsky_polaroids_9-550x550

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En Aña Cuá las plantaciones

son dominio del río

que baja entre los naranjales y se renueva

ante cosecheros mudos.

 

Todo es inmenso acá,

salvo las flores de la orilla.

Salvo mi madre en su vestido de novia

que se aleja remando.

Salvo los peces que saltan a la superficie

fascinados por un mundo

que vuelve a cerrarse a sus espaldas

mojadas por una luz crepuscular.

Salvo mi padre,

que se durmió mientras tomaba

el vino de su boda, murmurando

me olvida no me olvida me olvida,

su regazo cubierto de pétalos.

 

El Gran Cebú Blanco

sacude sus cuernos torcidos.

El río mira a sus criaturas.

Mi madre es un punto en el horizonte.

Mi padre está tirado. Me le acerco

y le susurro al oído:

Despertate que estás muerto.

Y todo esto le da risa a las flores.

 

 

 

*

 

 

La rueda de lo grotesco

gira sobre nuestras cabezas.

Y si no, miren a mi señor padre

hamacándose en sus placeres,

hecho un trapo

humedecido en alcohol puro,

tratándolo de tú al diablo.

Miren a los potros desesperados

que nadan en su vaso de vino –

o a mí, que sólo puedo dirigirme

a otros bichos para saber de él.

Yarará, marsupial, aguará guazú,

ustedes que bebieron del pozo

de su enfermedad,

díganme, ¿saben algo?

 

 

 

*

 

 

Está hecho de animales nuestro miedo.

El buitre dice algo. La víbora dice algo.

Yarará, marsupial, aguará guazú,

¿y uds. qué dicen?

En mis sueños vi el futuro.

Y vi que no se movía –

salvo por la respiración del cebú.

En este poema – momento – despedida,

mi viejo no es un personaje

sino un instrumento de cierto peso

que me cuelgo al hombro.

Si me agarra mucho miedo

toco mi instrumento fatigoso.

Y la cosecha contesta con frutos podridos

que arroja sobre la tierra.

Los naranjos entienden

que un hijo es un recolector

de padres muertos.

Notas relacionadas

Edgardo Scott, autor de Luto (Emecé, 2017), su última novela, nos presenta este relato en donde el narrador, a punto de abandonar el departamento en donde vivió once años, descubre una verdad, la que le da título al relato.

Adelanto del primer capítulo del libro Kierkegaard, de Patricia Dip, séptimo volumen de la colección La revuelta filosófica (Galerna, 2018).

Mauricio Koch, autor del libro de cuentos El lugar de las despedidas (La Parte Maldita, 2014) y la novela Los silencios (Conejos, 2017), narra las estrategias que adopta el personaje y narrador de este relato para sobreponerse al abandono.

Marcelo Díaz, autor de Diesel 6002 (Vox, 2002) y Laspada (El Calamar, 2004), entre otros libros, comparte con nosotros tres poemas inéditos.

Vanesa Guerra, autora del libro de relatos La sombra del animal (Bajo La Luna), entre otros, con este texto acerca de Walser, traductor del limbo nos brinda un adelanto de su nuevo libro La lengua del desierto, de próxima aparición por editorial Buena Vista, Córdoba.

Anahí Mallol, autora de Zoo (Paradiso, 2009), como un iceberg (Paradiso, 2013) y Una ciudad (27 Pulqui/Malisia, 2016), entre otros libros, comparte con nosotros tres poemas inéditos.

Sebastián Basualdo, autor de Cuando te vi caer (Bajo la luna, 2008) y Mañana solo habrá pasado (Letras del Sur, 2017), entre otros, comparte este relato inédito en clave de suspenso.

Osvaldo Bossi, autor de Tres (Bajo la luna, 1997), Fiel a una sombra (Siesta, 2001) y Casa de viento (Nudista, 2011), entre otros libros, comparte con nosotros tres poemas inéditos.

Flor Monfort comparte con nosotros tres poemas de su próximo libro Luna Plutón, que será publicado por la editorial Caleta Olivia.

Daniel Krupa, autor de Serpientes y Gelp!, en este relato inédito narra una insólita situación de presentación de libro, en tono paródico.