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El amor es un monstruo bueno

Flavia Calise, poeta y performer, autora de Beso las flores antes de tirarlas (Concreto editorial, 2018) y qué es la ternura? (Concreto editorial, 2019), entre otras obras, comparte con nosotros tres poemas de su último libro la violencia de una estatua (Hexágono Editoras, 2020), más dos inéditos.

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Tatum Shaw

 

 

 

el amor es un monstruo bueno

un auto ronronea afuera, es el día más frío del año

me voy con ganas de quedarme

no se siente igual volver donde

te habían pedido que te vayas

me llegan mails para comprar cremas antiage

¿será que estuve perdiendo el tiempo?

besé a una chica en la boca: el amor es un monstruo bueno

cambia de color según pega

la luz en el azulejo del baño

 

por momentos me invade una felicidad asfixiante,

un escenario mojado

¿cómo fue que la palabra casa

se volvió una tabla movediza?

 

puedo pegar mi boca a la almohada

acercar mi cuerpo al resto de la cama

el recuerdo de un perfume

hace que mis piernas se separen

no profundizo, prefiero dormir

 

en mi juventud quise vengar mi niñez

ahora quiero descansar

de mi juventud

la destrucción a través del dinero

hice demasiado esfuerzo

por disfrutar del daño

 

encontré una nota que dice

“¿cómo arranco tu cara de un poema?

te digo, mi amor

desde que no te veo”.

miré una foto de tu infancia para recordarte honesto

 

no estoy triste,

estoy mareada

no estoy enamorada,

estoy amando

 

 

*

 

 

me gustan las sirenas porque marean

 

no tengo su pelaje, el mío es plano.

no sé qué es una madre pero la escupe el mundo, le pide

                                                                                           paciencia

 

¿qué es tan importante para todavía aguantar la nube o la fiesta

de insectos?  pájaros que le dicen al cielo, cuándo

descansar          quiero dormir sobre el techo de un pico                drinks, la droga,

drinks, bombacha                        drinks, mi corazón——————–veneno

corpiños estirados             me encierran           un ángel se pica con un rascacielo, drinks             y un beso al piso

 

¿qué me sostiene? poder es

creer al animal                             más pesado

si es que sueña

 

drinks, un vals picado —————————empino hacia

la extinción caída—————–estiro la ventana para que algo—-entre—la lluvia no erecta  a una mujer blanca como un hueso———enterrado——-por un perroDiosgigante

mueve la cola y espanta———————-bichos automáticos

 

asusté a un auto—————y después a otro——–y después a otro———–y después——–un patovica roto se consuela en mi

el mundo entero chupa las tetas

del poema—————————- bebo leche de cuervo antes de matarme,

me distrae

el sol.

me despierto

 

 

*

 

 

mirá a la fiesta que terminé viniendo

y encima los hice reír

detesto no poder quererte tranquila

como te quieren los demás

que me saludes como si estuviese loca

detesto la forma en que inventás a dios en tu cabeza

entraste a la cocina para no saludar

pisé una copa, un grito quedó en el baño

fantaseé con morderte y llegar hasta el fondo

 

¿será que tengo la forma de la rabia blanca

y angosta que cae?

te manché el piso con lo que bajó

mientras decías

te podés quedar, pero no hables

si el amor es un ruido

cruje fuerte para mí, me aturde

me deja sola

 

 

*

 

 

hay animales acostados sobre el mundo. llueve porque un perro lame un país

y otro se frota la panza y nieva. con la lengua

deshace una isla turca. aspiro

el olor de los edificios

despellejados. acumulo

tristeza como se acumula

una pila de sillas

 

una silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla

otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla otra silla

 

otra silla otra silla otra sill

 

mar envidio

tu bandera. que sepan cómo

estás

que ya nadie

pregunte

 

pero mi corazón cambia

deforma

como una nube.  a veces es un avión,

a veces es

otra

nube

 

 

*

 

 

¿para qué sirven los hijos tristes?

 

dejó un gemido encerrado en la almohada

el tajo acurrucado en la boca

¿qué se lleva de mi quien me ama,

que camina por la calle con mi cara en las manos?

 

separarse es una pregunta al silencio

el hogar, otra casa vacía

 

un bicho invisible ataca una ciudad muerta

mi madre duerme en una casa sin agua

¿qué pensará del poema,

de la suerte de quien puede cuidarse?

 

¿para qué sirven los hijos tristes?

no me creen cuando digo

que voy a estar bien

 

les conté que me enamoré

otra vez de un fantasma

 

 

 

 

 

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